Conductas saludables Los alimentos

La alimentación es básica para vivir. Los alimentos proporcionan energía al organismo y alimentarse de forma correcta es la base para un buen estado de salud. Además, lo que comemos, cuánto y con qué frecuencia influye en cómo nos sentimos.

También es importante que exista un equilibrio entre la cantidad de comida (las calorías que se ingieren) y el ejercicio físico que se hace (las calorías que se gastan).

  • Los alimentos que habitualmente se ingieren, así como el modo y la cantidad en que se toman determinan la dieta. La falta y el exceso de nutrientes están relacionados con la aparición de enfermedades y problemas de salud (exceso de peso, enfermedades del sistema nervioso, problemas de crecimiento, anemias, tensión alta, diabetes, enfermedades cardiovasculares, problemas musculares, problemas de los huesos y articulaciones, etc.), de ahí la importancia de que la alimentación sea lo más sana y equilibrada posible.
  • Una alimentación sana y equilibrada debe contener todos los nutrientes en cantidad y calidad suficientes para cubrir las exigencias y mantener el equilibrio del organismo, de acuerdo a la edad y las circunstancias vitales.

Recuerda...

No hay alimentos "buenos" o "malos".
 

Es necesario "comer de todo". No hay ningún alimento completo, salvo la leche materna en los primeros meses de vida.

 

¿Qué hacer para seguir una alimentación saludable?

 

 

Frecuencia de consumo de los distintos alimentos:

  • Los bollos, dulces, refrescos, "chucherías", patatas fritas y similares solo deben tomarse ocasionalmente, ya que contienen una alta concentración de calorías (ácidos grasos saturados, azúcares y sal) y, sin embargo, son poco nutritivos.
  • Los pescados blancos y azules, legumbres, huevos, carnes, embutidos, frutos secos se deben tomar varias veces a la semana, aunque no todos los días. También se pueden combinar.
  • Las frutas, verduras, hortalizas, cereales, productos lácteos, pan y aceite de oliva deben consumirse todos los días, mientras que el arroz y la pasta pueden alternarse.
  • Las frutas, verduras y hortalizas, son ricas en vitaminas, minerales y fibras. Se recomiendan 5 raciones al día, por ejemplo tres piezas de fruta y dos raciones de verdura.
 

Además de esto es fundamental... 

  • Beber agua. Es la bebida que mejor calma la sed. Es recomendable entre 1 y 2 litros diarios.
  • No abusar de la sal ni de los productos salados. La cantidad de sal no debe sobrepasar los 5 gramos al día. Se puede sustituir por hierbas aromáticas, apio, vinagre o especias.
  • No abusar de la 'comida rápida' y los alimentos precocinados, pues son ricos en calorías, grasas, azúcar, sal. Deben consumirse con moderación.

 

Editor: Gobierno de Cantabria. Consejería de Sanidad y Servicios Sociales.
Última modificación: 20/11/2013
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