Conductas saludables Salud visual

La salud visual es una parte muy importante de nuestro bienestar, y sin embargo es muchas veces una gran olvidada. Gozar de una buena salud visual y apostar por mantenerla el máximo tiempo posible nos permitirá disfrutar de sus beneficios.

Todos podemos hacer mucho por nuestra salud visual, no sólo acudiendo al especialista cuando se presenta el problema, sino previniéndolo con acciones de autocuidado. Aquí van algunos consejos:

  • Estar alerta a los posibles síntomas: visión doble o borrosa, ojo rojo o lloroso, visión de "moscas", padecer caídas o golpes frecuentes, y experimentar dificultad al conducir, sobre todo de noche.
  • Prevenir traumatismos oculares: es muy importante usar gafas de protección en la práctica deportiva, especialmente en los juegos de pelota, y en la práctica laboral cuando se trabaja con herramientas del tipo taladros, amoladoras, corte radial o material para soldadura.
  • Evitar frotarse los ojos: la costumbre de frotarse los ojos es totalmente desaconsejable, ya que no solo reactiva el picor en lugar de hacerlo desaparecer, sino que, a la larga, debilita la córnea y a los párpados.
  • Protegerse de la radiación solar tanto con gorras como con gafas de sol y no solo en verano sino también en invierno, y más aún en la nieve.
  • Dar descanso a la vista: cuando se usan pantallas o se conduce es necesario descansar periódicamente, y recomendable hidratar los ojos con lágrimas artificiales o un paño húmedo.

Para saber más...
  • Salud visual en edad infantil

    Las revisiones oftalmológicas tempranas son importantes para velar por la buena salud visual de los niños. De esta manera se pueden detectar precozmente algunos problemas como la ambliopía o lo que se conoce como ojo vago, por ejemplo.

    Si previamente no se ha detectado ningún síntoma de mala salud visual en los niños, se recomienda que la primera visita al especialista se produzca a partir de los 3-4 años y la segunda a los 6 años.

    Para detectar precozmente un problema visual en niños y adolescentes hay ciertos síntomas que podemos vigilar:

    • Se sienta demasiado cerca de la televisión.
    • Se acerca mucho al papel para escribir.
    • Se queja habitualmente de dolor de cabeza y se frota los ojos a menudo.
    • Entorna los ojos, intentando enfocar para ver algo que está alejado.
    • Le cuesta leer o estudiar.
    • Desvía permanentemente los ojos.

    Este tipo de gestos nos pueden estar indicando que existe un problema y que debemos consultar con el médico del menor. Es importante que los adultos con niños a cargo estén pendientes de cualquier síntoma. Recuerda que la detección precoz ayuda, y mucho, al tratamiento.

    Además de lo anterior, los buenos hábitos a la hora de estudiar o hacer tareas contribuyen de forma importante a la salud visual de los niños. Por eso es recomendable:

    • Evitar que se acerquen excesivamente al papel o al libro a la hora de escribir, leer o dibujar.
    • Que las tareas se hagan en un lugar bien iluminado, evitando reflejos y sombras.
    • Utilizar una luz directa, de refuerzo, para evitar sombras sobre el papel o el libro con el que estén estudiando.
    • Al menos, cada 30 minutos de estudio o deberes hay que descansar 5 minutos relajando la visión de cerca y mirando de lejos.
    • Seguir una alimentación sana y equilibrada con la presencia adecuada de frutas, verduras, pescados y legumbres, ya que es básica para el sistema visual.
    • Apostar por actividades y juegos al aire libre.
    • Evitar el exceso o reducir el uso de ordenadores, tablets y videojuegos en el tiempo de ocio.
  • Personas con diabetes

    La diabetes es un factor de riesgo para la salud visual. La retinopatía, el glaucoma, las cataratas y otras alteraciones oculares son problemas importantes en personas con diabetes.

    En fases muy iniciales, este tipo de problemas son asintomáticos, por lo que es muy importante que los pacientes con diabetes estén muy concienciados con su prevención. Para ello:

    • Hay que controlar adecuadamente la glucemia, la tensión arterial y el colesterol.
    • Si se es fumador, abandonar el tabaco.
    • Realizar exámenes oftalmológicos como mucho cada 2 años.
    • Estar atento a la aparición de síntomas relacionados con la pérdida de visión, como la visión borrosa o la aparición brusca de "moscas". Para cumplir con este punto, los pacientes deben auto examinar su visión cada semana, tapándose un ojo y comprobando qué tal ven por el otro, y viceversa. De este modo podrán detectar rápidamente cualquier variación importante.
  • Degeneración macular

    La mácula es la zona central de la retina. Su degeneración provoca la muerte de las células, destruyendo la agudeza visual que permite ver los detalles con claridad. Hoy en día es la principal causa de pérdida de visión en las personas mayores de 60 años.

    El daño a la mácula ocurre rápidamente. Dos de los primeros síntomas, dependiendo de si la degeneración es húmeda o seca son: la visión borrosa y la visión distorsionada de las líneas rectas.

    Los exámenes oculares integrales pueden detectar la degeneración macular antes de que la enfermedad cause una pérdida de la vista, algo de mucha importancia porque, cuando aparece, el tratamiento no consigue que se recupere la visión pero sí ralentiza el avance de su deterioro.

    Además de las revisiones con el oftalmólogo, los pacientes tienen la posibilidad de realizar periódicamente exámenes caseros para controlar cómo va su visión. Por ejemplo, para detectar la degeneración macular, con las gafas para cerca y tapando primero un ojo y luego el otro, se debe mirar a una superficie con líneas rectas o leer algo con letras pequeñas.

    Por otro lado, hay que tener en cuenta que el principal factor de riesgo de la degeneración macular es el hereditario, así que una buena acción preventiva es conocer los antecedentes familiares y también seguir estos consejos:

    • Mantener un peso saludable.
    • Tener la presión arterial en un nivel normal.
    • No fumar.
    • Limitar el consumo de cafeína a niveles moderados.
    • Hacer ejercicio todos los días.
    • Evitar la sobreexposición a la luz solar utilizando gafas de sol o sombreros.
    • Realizar exámenes oculares regularmente cada 3 años a partir de los 40 años, o menos si tenemos antecedentes.
    • Consultar con el oftalmólogo si se notan cambios en la visión.

 

Editor: Escuela Cántabra de Salud
Última modificación: 21/11/2022
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